El sitio
Cuarenta volcanes y un valle que no se seca
La Garrotxa tiene los conos volcánicos mejor conservados de la península. Debajo hay basalto descompuesto, y encima un pasto que se mantiene verde cuando el resto de Cataluña ya está seco, porque la humedad sube del mar por el valle del Fluvià y se queda dentro.
Eso no es paisaje: es lo que come el animal y lo que respira una pieza mientras se cura. Un queso de aquí sabe distinto a uno de secano, y no hay técnica que lo imite.
La tierra hace la mitad del trabajo. La otra mitad es no estropearlo.